Principios que fundamentan la existencia de ANIA
   


 
 
 
 
  • Una sociedad sin valores y actitudes de responsabilidad social y ambiental no será sostenible;


  • Es en la etapa de la niñez donde se desarrollan estos valores y actitudes;


  • El mejor medio para ello es conviviendo con la naturaleza y participando en su conservación;


  • Para ello la niñez requiere de espacios sanos y seguros, orientación y reconocimiento.

La niñez y la relación con su ambiente

Para lograr un desarrollo óptimo, el niño requiere de seguridad, afecto y motivación al igual que de salud, nutrición y educación. La satisfacción de estas necesidades básicas depende principalmente de la calidad de la interacción entre el niño y su ambiente; éste lo conforman la familia, la escuela, la comunidad, el entorno natural, y las instituciones sociales que se rigen de acuerdo a las características ecológicas, culturales, económicas y políticas del lugar.

La forma cómo los recursos naturales son utilizados, y los valores que se imparten en el proceso, influyen en el desarrollo del niño y el impacto que este tendrá sobre su ambiente. Para los que viven en zonas rurales, el mayor impacto será a través de las actividades productivas que realicen; para los que viven en zonas urbano y urbano-marginales, será a través de los hábitos de consumo que practiquen. Por ello, se hace imprescindible que los niños participen en la conservación de la naturaleza, comprendan que ella sustenta sus vidas, y tomen decisiones que cuiden de ella.