“Antes mi hija era un poco tímida, pero desde que se unió al “Bosque de los Niños” ella ha cambiado. Ahora se expresa más, está más alegre y desenvuelta. Nunca antes había estado tan contenta y motivada.”

(Judith Hermoza)
 
     
 
“Desde que mi hijo se juntó con el grupo del “Bosque Wiñaypaq Tikariy” él ha madurado mucho. Está más responsable y consciente del cuidado ambiental. Ahora lo veo con mucho más energía que antes. Se levanta muy tempranito, listo para ir a trabajar al Bosque. No se perdería ni un día.”

(Lina Romero)
 
     
 
“Antes pocos usaban el bosque, uno venía a trabajar allí y nada se escuchaba. Ahora con el Bosque de Niños uno siempre escucha las risas de los niños. Vienen acá a trabajar y aprenden de su tierra, de sembrar, de cuidar a las plantas y a su entorno. Le ha dado un espacio a mis hijos donde ellos se sienten felices.”

(Federido Marsical)